
Filigrana de papel. H. C. Andersen
Museo Odense
El 2 de abril se celebra el natalicio de Hans Christian Andersen, por lo cual se ha escogido también ese día para celebrar el Día del libro infantil.
Autor de cuentos entrañables, que guardan en su interior el reflejo de un mundo un poco cruel, Andersen disfrutaba sentarse a contar sus propias historias al público, especialmente a los niños, mientras recortaba filigranas de papel con las que ilustraba sus historias ante la mirada asombrada de aquellos que veían aparecer de sus manos figuras tan mágicas como sus palabras.
La vendedora de fósforos, Las zapatillas rojas, El encendedor de yesca, La princesa y el guisante, Las flores de la pequeña Ida, Pulgarcita, El traje nuevo del emperador, El soldadito de plomo, Los cisnes salvajes, El patito feo, La reina de las nieves y La sirenita, entre otras historias aún son disfrutadas, reeditadas, convertidas a nuevos formatos como el cine y los juegos de video, e influyeron de tal manera en el mundo musical, al cual Andersen amaba con pasión, que han inspirado ballets, canciones y una hermosísima ópera: Rusalka.
En 1866 el rey de Dinamarca le concedió el título honorífico de Consejero de Estado y en 1867 fue declarado Ciudadano ilustre de su ciudad natal. En su honor, desde 1956 se concede, el premio Hans Christian Andersen de literatura infantil cda dos años, el cual desde 1966, también incluye una premiación para la ilustración.
Como nota curiosa, si de noche ves una estrella que refulge, probablemente sea aquel asteroide que en 1976, el Astrónomo Nicolai Chernykh bautizara en su honor con el nombre de Andersen y que antes se llamaba asteroide 2476.



