lunes, 3 de diciembre de 2007

Detente en mis tobillos



Detente en mis tobillos,
nota que tengo más
que hendiduras y valles:
kilómetros de células
esperan el roce de tus dedos.

Siembra de besos
los surcos de mis manos abiertas,
derrama tu aliento en mi cuello y mi oído.
Acaricia la curva que te invita
a recorrer sin miedo
la pendiente detrás de mis rodillas.

Entre abrazos
descúbreme inocente,
abandonada
al ímpetu de un beso,
susúrrame arrebatos y ternuras.
Deja que tus manos aprendan de memoria
la insólita medida de mi estrecha cintura.

Dame tan sólo el roce de tus labios
y regresa despacio, profundo, delicado,
a humedecer los míos que se mueren de sed.

Sorpréndeme...
y enséñame
algún sitio que jamás sospeché.

5 comentarios:

J. L. Maldonado dijo...

Muy sensorial tu poema, sobre todo táctil. Lo último que pretende es que se detengan en tus tobillos.

Aramakao dijo...

Que poema mas sensual, sugerente
************
UN FUERTE ABRAZO AMIGA

Patricia dijo...

Hola Lin, realmente sensual y mágica tu redacción, esa es la sensación que toda mujer desea experimentar más de una vez.

Saludos y Felicidades por el programa hacen excelente dupla...

Patricia (Esposa de Jason)

Francisco Pereira dijo...

Que los labios sean el arado que remueva la fibra del sentimiento en su cuerpo para sembrar en cada beso semillas de amor.

(inciso)
En vista que no tiene usted un correo electrónico en su perfil, me veo en la obligación de manifestarle que he quedado prendado de sus letras, del sentido, de los colores y matices, las imágenes impregnadas de vitalidad y de música, realmente un deleite para los sentidos y para el alma.

Anónimo dijo...

Te amo con todo mi corazón. Gracias por haberme dejado ese blog abierto para encontrarte. Encontrarte a ti no fue sino encontrarme a mi mismo, volver a la vida. Por cada vez que respiras te amo.

Te amo con todo, tra.